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MCGUFFIANOS

MCGUFFIANOS

Era todo un reto. Muchos Mcguffins se han sucedido a lo largo del cuatrimestre y había dos a los que quería darles encuentro. Parecen lejanos en lo que respecta a mí misma, pero, dando rienda suelta a mi imaginación y explicitando las dudas que albergo con respecto a mi vocación como maestra, han generado un debate exacerbado de lo que considero un conflicto interno entre lo que tiene que ver con mi “Ello” y mi “Yo”.

De tal manera que aquí me hallo, bajo las escaleras de mi cotidiana facultad. Escondida, escudriñada, para encontrar algo de tranquilidad, la que no encuentro ni en casa ni en la cafetería para poder hacer balance de estos cuatro años, tiempo en el que como un péndulo he pasado por momentos álgidos y otros en los que estuve a punto de tirar la toalla y abandonar lo que quería hacer por la generatividad ante la exigencia de amigos, familiares y mi propia culpa al no dedicarles el tiempo que merecían.

Por otra parte, a veces tengo dudas sobre mi vuelta al cole. Me gusta la docencia pero quiero seguir aprendiendo y, ese desasosiego que se calma al cubrir mi necesidad de aprendizaje, entra en una convulsa polémica cuando me resta tiempo de realizar otras actividades, de compartir tiempo con todos a cuantos quiero. Por eso he querido hacer este diálogo cargado de visiones extremistas para hallar la catarsis que haga de terapia ante el vértigo que siento, viendo que termina este periodo de enriquecimiento en el que he crecido mucho y me ha brindado muy buenos recuerdos de una etapa que quisiera repetir, estirar y degustar hasta que decida, sin ningún condicionante, que quiero detenerme para volver a la familiar cotidianidad de la que seguiré aprendiendo pero a otro ritmo, marcado por un metrónomo más hogareño.

HOLLAND: Yo he sido músico, y músico me sigo sintiendo al transmitir ese campo de conocimientos, a pesar de no encontrar un breve momento para dedicárselo a mi autorrealización personal. He de reconocer que en un principio, esta actividad, la docencia, no satisfacía mi vocación, pues me dejaba poco tiempo a la composición. Esta última siempre ha sido el resquicio que me sobraba del resto de las actividades que emprendía y al principio lo vivía con cierta ansiedad. Los años han ido acomodando esta actividad, la enseñanza, y  la han situado en el centro de mi vida.

NIETZSCHE: Claro, esto es así porque “el que no se conforma es porque no quiere”. En mi caso, y haciendo gala de un quinto orden de conciencia, mis teorías y planteamientos filosóficos han ido anteponiéndose al resto de las actividades, estando incluso por encima de todo lo demás, por lo tanto, mi prioridad se establece en el cultivo de mi mente y espíritu. Convulsas han sido mis relaciones con amigos quienes han desfilado por mi vida dejando poca huella. Tuve que atender a ellos como objeto del que surtirme de aprendizajes y experiencias, y relativizar mis relaciones cuando mermaban mis puntos de vista o mi capacidad para crear. Así sucedió en mi amistad con Wagner y su esposa Cósima, con quienes compartí muchos momentos a los que tuve que renunciar de forma drástica cuando ofendieron mi sensibilidad en lo que consideraba atentar contra mis principios filosóficos y morales (compromiso con el relativismo).

HOLLAND: ¡Pero hombre! ¡Cómo vas a anteponer una mera opinión a la relación con los demás! ¿No te das cuenta que de esta manera te aíslas? Somos seres sociales, la música que practico y que tú tanto idolatras no es más que  un ritual social en el que convergen intereses, gustos, identidades. ¿No entiendes que nos necesitamos los unos a los otros? Si te segregas, si te amputas de la oportunidad de crecer en un contexto de interacción, de nada servirán tus principios, pues no hallarás un resquicio humano con quien compartirlos y estarás mancillando el fin último de toda filosofía e ideología, pues es su deseo ser compartida para que pueda crecer mediante la transmisión cultural, aspecto que sólo es posible a través de la comunicación con el prójimo.

NIETZSCHE: Veo que te conformas con un tercer orden de conciencia. Poco ambicioso eres, y así te estás convirtiendo en un lastre de ti mismo impidiéndote crecer. Las ideas fluyen igualmente. En mi caso, sin intención de darme a conocer más que en lo que consideraba mi propia satisfacción y regocijo, he sido discurso inspirador de corrientes enfrentadas, convulsas, controvertidas. Mi punto de vista ha sido tan versátil que del chovinismo a la posición más anárquica se ha tomado mi filosofía como bandera. No coartando mis alas es como mi creatividad ha volado libre de ataduras sociales en busca de aprobación. Ha sido ese liviano peso en la búsqueda de aceptación lo que ha derivado en unos principios que han generado multiplicidad y no una visión dicotómica de lo que se considera apto o no apto en función de un estigma social. Vuela libre y da rienda suelta a tu generativismo.

HOLLAND: No sabes cuánto te compadezco. Es tan triste argumentar de esta manera que te has creído tu propio engaño no dándote la oportunidad de desarrollar cierto relativismo con lo que consideras tu guía espiritual. Te has convencido de que tu mapa es el territorio, cayendo en un egocentrismo enfermizo que te conduce a la mitomanía.

NIETZSCHE: ¿Dónde has llegado tú? La transmisión que has realizado, aún cuidando tanto el componente emocional en tu relación con los demás, te ha cerrado el círculo  a tu entorno inmediato. Más allá de eso eres un completo desconocido para el mundo. Tu existencia es nula. Has matado tu aportación al conocimiento priorizando el lado humano al de las ideas. ¿Acaso no recuerdas a Platón, quien desde la crítica al mundo sensible pone por encima dichas ideas como antídoto a la interpretación sensible e imperfecta que hacemos de dicho mundo? Las ideas fluyen como el agua que distraídamente desgasta la roca dejando su huella marcada para toda la eternidad.

HOLLAND: Tu verborrea me confunde y las falacias que argumentas me inducen al engaño. Mi existencia ha tenido sentido en cuanto hallo albergue en el corazón de con quienes me he desnudado y me he compartido. Aunque mi generatividad tenga poco alcance científico o artístico, mi persona se encuentra retratada en esas mentes a las que he alimentado desde mi presencia física, por sensible e imperfecta que sea. Mmmm. Creo que en el fondo estás resentido. Tanto estudio te ha reducido las habilidades sociales hasta hacerlas del tamaño de un guisante si es que pudiesen materializarse. Tratando de entenderte, en el fondo no eres más que víctima de las circunstancias.

NIETZSCHE: ¿Ahora vas a analizarme? ¡Estos pedagogos...! ¿Pero no eras músico? Bueno, por intentarlo no pasa nada. Y de equivocarte ya sabes que no me tiembla el pulso si de mandarte a freír  espárragos se tratara.

HOLLAND: Creo que  la convulsa relación con tu hermana te ha hecho mella, pues tan pronto os queríais como os odiabais. Te abriste un  frente en la sociedad de la época y te ganaste cierta antipatía por las duras críticas volcadas hacia Wagner, músico antisemita que se ganaba los afectos de un público más antisemita que él. Atacaste a la iglesia en un momento histórico de verdadera religiosidad, y sólo a ti se te ocurre hablar de “El anticristo”. Para colmo, Salomé, de quien te enamoraste, te dio calabazas y se fue con tu amigo Paul Rée.  ¿Acaso eres masoquista?

NIETZSCHE: Vamos a ver, vamos a ver. Creo que no hubiese sido igual de prolífico si me hubiese entregado a los demás. ¿De dónde si no hubiese sacado tanto tiempo para escribir?

HOLLAND: Efectivamente hubieses dispuesto de menos tiempo para tus libros, para el cultivo de tu intelecto,  pero te hubiese generado la oportunidad de compartir cuanto sabías, porque te agarraste a la escritura como tu amiga más fiel, la única que no podía traicionarte porque salía de ti mismo y estaba salvaguardada de la incertidumbre que caracteriza las relaciones sociales.

NIETZSCHE: Pues a modo de experimento, voy a dar una oportunidad a la amistad que ha germinado en la conversación de hoy. He de comprobar que se puede sacar tiempo para todo y que mi creatividad no sufrirá las consecuencias del abandono.

Así, después de esta Mcguffiana conversación en la que no he hallado respuesta respecto a lo que me acontecerá el próximo curso en relación con mi generatividad, dudo que Nietzsche frenara su producción y que encontrase su nueva vocación en las relaciones públicas. Yo, que tengo una mentalidad más simple, de momento llego a todo.

Como no tenemos nada más precioso que el tiempo, no hay mayor generosidad que aprovecharlo sin tenerlo en cuenta”. Marcel Jouhandeau (1888-1979).

 

 

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8 comentarios

Carmenchu -

Jolines,

¿ Tendremos todos un Alejandro dentro?.

Voy a matar al mio ;).

¡Bien MUERTO lo tengo ¡

Una Esther

Alejandro -

Coño, ¿tendremos todos una Carmen dentro? Voy a buscar la mía...;)

Carmenchu -

Hola:

No te pre-ocupes (ocupate ), el quinto orden de consciencia, te encontrará a ti.

A mí me encantan los personajes y más si se van renovando.

Hoy escuchaba en Radio 3, a un escritor de cuentos. Alucinaba con su lenguaje, con la psicología que tenía acerca del tipo de sus lectores y la consciencia del proceso de escribir, como acto creativo, lo que implica

Qué CURIOSO, yo también me quedé visualmente en la escena del comedor, la pude ver.

Sobre todo por la trasparencia de los enanos con respecto a sus emociones, como los Síndrome Down.

¡Cuanto hay que aprender por esa línea ,para ser feliz.¡

Espero y te deseo que seas feliz.

Un beso

pd: Gracias por escribir Y POR HACER-TE CASO A LA CARMEN QUE LLEVAS DENTRO.

Alejandro -

No¡¡¡ a Sopor no¡¡¡¡

Me hubiera encantado ver la escena que describe Lola, la del comedor..

Esperamos la próxima entrega, si la hay.

Esther -

Muchas gracias Alejandro, Lolita y Carmenchu por vuestro comentario.

Sigo a la búsqueda del 5º orden de conciencia que se me resiste como Santo Grial.

Me ha costado mucho escribir este post porque me describía más (te voy haciendo caso Carmen), y áun así sigo utilizando personajes de coraza, jeje. Pero que conste que también me parece divertido así.

Y, por cierto, aunque mi retrato de Nietzsche puede caer mal y es exagerado porque yo lo he adaptado a mi contexto, que conste que gracias a Alejandro me he empapado un poquito de su biografía y, como otros tantos retratados en mi blog como Freud, era mitómano-megalómano-narcisista-egocéntrico... Tal vez por eso no consiga dar con el 5º orden de conciencia, porque no llegan al propio relativismo al consagrar su teoría como única.

Una anécdotilla muy graciosa. Al parecer, en una noche de borrachera, paseando por las calles de Italia (no recuerdo si era Siena), un carro con caballo tuvo un accidentes y el corrió a socorrer al caballo y a abrazarlo. Me encantan esas excentricidades, los hace tan humanos... porque siempre nos quedamos con su generatividad al conocimiento y la cultura de todos estos ilustres y simpáticos personajes.

Es como conocer una ciudad paseando por las calles y viendo a las gentes en vez de ver los sitios típicos de la oficina de información, eh?

;)

Nuevamente gracias a los tres, y veremos a qué otro excéntrico se me ocurre meter en el próximo.

¿Sopor Aeternus? ¿Marilyn Manson?

Carmenchu -

Hola:

Sin palabras me quedado ante esta hermosa circunstancia.

Ante tanta calidad a todos los niveles, de lectura, escritura, contenido, emociones.

Gracias a los tres y ojala se vuelva a generar, esta triada tan bonita y sabia

Lola -

Hola Esther,

después del post de Alejandro, tan completo y "técnico", creo que cualquier comentario que escriba va a parecer liviano, pero voy a intentar darte mi opinión sobre las dudas que te inquietan.

Te conozco desde hace seis años (¿tantos ya?) y he sido testigo de tu madurez a nivel personal y profesional.

Te he visto como tutora de alumnos de 10-12 años. He comprobado cómo has conseguido motivarles y engancharles en clase. Les recuerdo venir a saludarte y darte un beso cuando algunos años después salían del Instituto. He comprobado cómo algún alumno "fracasado escolarmente" ha mejorado, con tu apoyo y refuerzo, su autoestima y sus resultados académicos.

He visto cómo tu entrada al comedor del colegio suponía una revolución entre todos los alumnos (desde los más pequeñitos) que no cesaban de decir a gritos: ¡Esther!, ¡Esther!

He aplaudido por activa y por pasiva tu capacidad para organizar y preparar los festivales de fin de curso: ensayos en el recreo, elaboración de materiales, coreografías en tu cocina...

Y también te he visto madurar día a día en tus blogs, no tanto en la expresión, en el cómo, sino en el qué, en el contenido. Ahora está todo más conectado, razonado, lleno de emoción, de sentimientos...e, incluso, de espíritus y personajes algo "locuelos" (ya sólo faltaba Nietzsche).

¿Qué camino debes seguir ahora? ¿tienes dudas en cuanto a los compromisos familiares, sociales y los personales? ¿son incompatibles todos ellos? ¿tienes alguna preferencia y eres consciente de ella?

Nunca me atrevería a aconsejarte que hicieras tal o cual cosa (quién soy yo para eso). Coincido con Manuel Millán en que cada uno nos creamos en la vida nuestro propio personaje. Quizás, a veces, necesitamos revisar el personaje creado para "limar" aquellos aspectos a los que el tiempo, la rutina o el contexto han favorecido que hayan evolucionado en una determinada dirección.

Bueno, que para no gustarme escribir en los blogs me estoy enrollando un poquito...

Solo decirte que hagas lo que hagas aquí estaré, que de momento seguiremos paseando juntos a nuestros personajes por el patio del recreo y que espero que, cruces puentes o permanezcas en la misma orilla...seas muy feliz.

Un beso y una flor,

Lola

Alejandro -

Vaya, la verdad es que me encanta el título...y el resto.

La verdad es que me cae mejor Holland que Nietzsche, o al menos tu caracterización del filósofo.

Un supuesto 5º orden de conciencia puede socializarse perfectamente, lo que pasa es que se cuestionará a sí mismo gracias al contacto con los demás, podrá fluir mejor adaptándose de un contexto social a otro. Al tener que coordinar tantos compromisos sociales, tantos ámbitos diferentes, hay que tener una serie de criterios para elegir, para priorizar. Es una manera no sólo de poder comprometerse, sino de gestionar los compromisos. Y sin caer en emociones como la culpa, la vergüenza o el sentimiento de deslealtad. Si lo hicieras de manera rígida, sin cuestionar esos criterios, incluso imponiéndolos, pues darías pie a otro tipo de situaciones. Sería un ejemplo de 4º orden, un poco caricaturizado. Lo que haríamos seríamos tolerarnos. De vuelta desde Vilnius compartí asiento y viaje con una amiga holandesa, una profesora de Utrecht (amiga en cuanto que nos conocíamos más allá de compartir simposios, debates, etc.... ya que habíamos ido a cenar y tomar algo junto a otros amigos, en el mismo sentido). Bueno, el caso es que le dije que una cosa que me gustaba de los holandeses era su mentalidad abierta para tratar muchos temas. Me lo cuestionó, diciendo que eran tan tolerantes, porque en el fondo no se tocaban, podías hacer lo que quisieras siempre y cuando no le implicas al otro, era una tolerancia desde la distancia. Tú haz lo que quieras que yo haré lo que quiera. Es típico en estructuras institucionalizadas de cuarto orden. Kegan lo desarrolla muy bien en el capítulo sobre conflictos, en el libro desbordados. El 5º orden por el contrario se moja, se deja tocar, se deja cuestionar, por eso es tan complejo. Tu Nietzsche no está en un 5º orden, sino en un 4º un poco rígido, y Holland le ha calado muy bien.

Holland me parece más evolucionado. Su generatividad (como gestión de la tarea de la crisis generatividad VS estancamiento) me parece típica de equilibrar aspectos comunales y personales, según un modelo posterior a Erikson, el de Bradley. El modelo generativo de Nietzsche es más agéntico, más individual, más centrado en su obra individual, en su creación particular. Puede que esa noción individualista de artista, de creador sea más difícil en los tiempos que corren. Las estructuras sociales en red, tan típicas actualmente, lo hacen más difícil. Pero ese individualismo tiene más que ver con nuestras nociones tradicionales acerca de ser un genio creativo. Si lees el artículo que os dejé sobre este tema de la creatividad, verás que es un mito. La creatividad emerge gracias a la interacción de muchas personas, muchas referencias, muchas tradiciones, muchas influencias interpersonales, textuales, culturales, etc... Del flujo de procesos abductivos que tienen lugar justamente en la contraposición de contextos muy diferentes.

De nuevo, hacer eso implica gestionar múltiples contextos, o al menos identificarlos, y no quedarte pillado en ninguno. De nuevo, son estructuras complejas que van más allá de 4º orden, y del 3º claro. El tercer orden mantendrá el status quo. El cuarto orden creará uno propio, pero lo mantendrá. El quinto orden será capaz de innovar a lo largo del tiempo, de crear en base a la relación con diferentes tipos de sistemas complejos.

La generatividad que incluye a los demás, integrando los intereses creativos propios, es más compleja y por eso evolutivamente hablando, más madura. Y más desafiante. Y el tema no es tener criterios para gestionar compromisos, sino que estos sean flexibles para adaptarnos a diferentes situaciones, pero no por sentirnos culpables por romper las expectativas que otros tenían acerca de nosotros, sino por tener en cuenta dichas expectativas, considerarlas, contrastarlas con las propias y elegir, decidir. Eso es diferente...

Más allá de Kegan y todo esto de los órdenes de conciencia, también hay un tema de habilidades. De aprender habilidades para poder gestionar de manera más compleja y eficiente. Siempre he pensado que aprender habilidades de ese tipo, puede facilitar el desarrollo en el sentido de posibilitar una manera cualitativamente diferente de dar sentido a nuestras experiencias. Entonces, no es sólo esperar a tener o estar en el estadio X... que no sería muy realista, o confiar aprender sin más de las experiencias que nos brinda la vida. Hay mucho más que se puede hacer, pero para eso, viene bien contar con distinciones, notar lo que ocurre y hacer algo al respecto.

Bueno... me enrollo... Ese Holland también me recuerda al profesor de los Chicos del Coro. ¿Quién se realizó más profesionalmente? ¿Él o su alumno que llegó a ser director de orquesta? ¿Qué tipo de crisis tiene el director de orquesta cuando vuelve al colegio y comprende en parte todo esto? ¿qué tipo de reconocimiento? Esto, hablando de todo un poco, es algo que una vez me planteó una tía mía, que falleció hace unos cuatro años, de cáncer. Era monja, y química, y física, y directora de colegio, y muchas cosas. Y yo nunca entendí que se metiera a monja. No sé si ella lo entendió.. ja , imagino que sí. Recuerdo que tuvimos muchas discusiones sobre estas cuestiones. Creo que ella se sentía realizada, desde un punto de vista generativo, pero al mismo tiempo nunca logré conversar sobre los conflictos que tendría con su institución, con las paradojas que tenía con el uso del poder y de dejar de tener poder, con las rigideces dogmáticas de su institución y su formación científica... qué complejo... Ya era mayor yo cuando hablábamos, pero ahora encontraría muchos más matices.

No es fácil lo que planteas. Al menos me has hecho pensar sobre todo esto, y la importancia de saber cómo gestionamos nuestros compromisos, en vez de que ellos nos gestionen a nosotros.

Un beso

Alejandro
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